Tiger

Hará un mes que mi querido gemelo nos dejó. Sé que a muchos nos entristece su ausencia sobre todo a sus "grandotes", pero de todos los habitantes del pisito de Barakaldo, quien más notaba la "cestita observatorio" vacía era Ambulancio.

Nuestro Ambulancio jugaba mucho con mi gemelo, eran dos compinches de cuidado.  

Los grandotes de Barakaldo pensaron en traer un nuevo gato de acogida, para que hiciese compañía a Ambulancio. Y así ha llegado Tiger.

Mi gemelo ha sido un maestro de primera en el movimiento copitil. Es por ello que ahora sus alumnos aventajados en el copitismo nos relatan las aventuras de Tiger con todo lujo de detalles. 

Soy la pequeña Wendy de Barakaldo.

Te paso noticias del nuevo inquilino temporal del pisito de Barakaldo: Tiger, un pedazo de tigre…

Tras la falta de tu querido hermano Copito de Barakaldo, los grandotes decidieron tener otro gato de acogida temporal (los últimos fuimos Ambu y yo, y mira el tiempo que llevamos en casa!; hacía mucho tiempo que no pasaba por aquí un nuevo felino, aparte de la fugaz estancia de Miguelito "el pequeño peluchón", no sé si lo recordarás…) para que no estuviera en la perrera hasta que le salga una casa, y que fuera un gato macho y grandote, para que jugara con Ambulancio, que se ha quedado muy solo tras la falta de Copito. Aunque la verdad que hasta ahora no han jugado nada… 🙁

Así llegó Tiger a casa, tras pasar por la perrera tras años en una casa de la que lo abandonaron (ahora creemos que es el gato más viejo de la casa).Se pasa todo el día en la cestita observatorio dormido, pero de vez en cuando le dan arranques y nos persigue por la casa, pero sobre todo a Ambulancio (los grandotes dicen que son los dos machos dominantes y es normal).

Afortundamente ahora está más tranquilo. Sigue pasando infinitas horas en la cesta medio sobado, y cada vez nos ataca menos. Ambu lo empieza a tolerar, y Muxu pasa de él completamente (se esconde en el baño, se sube a la cabecera del sofá de los grandotes cuando lo ve…). Es curioso, pero pese a lo grandote que es come poco, y con poca ansiedad (a diferencia de nosotros, que esperamos con mucho ansia el cuenco de pienso, él va de vez en cuando a comer un poquito).

Yo fiel a mi temperamento huidizo no he hecho buenas migas con él, aunque eso no es novedad… De todas formas no tengo problema, porque con lo enana que soy me meto en cualquier lado y me paso el día escondida, salvo cuando hay comida! Creo que nunca lo comentó tu gemelo, pero sé abrir los armarios sin problemas y paso allí largos ratos de meditación y reposo (un par de trajes del grandote sufrieron por eso el destrozo de mis uñas hace un año).

Esperemos que Tiger encuentre pronto una casa, que en el fondo es buen gato! 🙂

En cuanto a mí, el otro día me llevaron al vete a hacer la revisión anual (la primera como "gato oficial y dueño del pisito de Barakaldo") y me porté muy bien. El vete dijo que no era enana, que estaba muy bien de peso y que no era una gata inadaptada porque me porté muy bien. Como doy el pego cuando quiero! 🙂

En fin, Copito… La vida sigue en Barakaldo, y una cosa que nos alegra mucho es seguir las noticias de tu blog!

UN PEQUEÑO MAULLIDO!!

LIITTLE WENDY

A mi también me alegra mucho saber de mis amigos de Barakaldo.

Ambu y Tiger 

Ambu y Tiger: Juntos pero no revueltos

Tiger en la cestita observatorio 

Tiger en la cestita observatorio, donde tantas horas pasaba mi gemelo.

Muxu pasando de Tiger 

Muxu pasa de todo, pero sobre todo de Tiger 

3 Responses to “Tiger”

  1. AMBULANCIO dice:

    Pedazo de susto…

    El jueves pasado Tiger se puso a curiosear en el alféizar de la ventana del baño (por fuera de la ventana), y como había llovido y estaba mojado se resbaló y se cayó a la calle.

    Unos señores muy majos llamaron al timbre del portal diciendo que había caído un gato por la ventana (casi les cae encima, y mira que está gordo!). Salieron la grandota y su madre, y lo encontraron debajo de un coche al lado de casa. Estaba muy nervioso y había vomitado del susto (luego vomitó otra vez en casa tras recogerlo).

    Afortunadamente vivimos en un primero y Tiger está bien, pero el susto ha sido gordo.

    Para este tipo de casos los grandotes nos ponen la correa con la chapita que tiene el nombre y el número de teléfono. Tiger tiene ahora de momento la de tu gemelo Copi. Wendy, al igual que yo, llevó mucho tiempo la de Lodi, aunque ya tiene chapita propia. En el caso de Tiger no hizo falta la chapita, ya que lo vieron caer "in situ" y avisaron en el timbre del portal.

    Vaya gato más torpe… Es el primer adepto al Copitismo que se cae por la ventana! Aunque no sé si merece ese título con lo torpe que es.

    UN MAULLIDO!!!

    AMBU

  2. La Gatera dice:

    Pues nosotros también esperamos que Tiger tenga mucha suerte y encuentre un buen hogar!

    Saludetes gatunos, Copito!

    De Rumbo, Noa y Elmo.

  3. La Gatera dice:

    Y cuidado con las ventanas!