Por darle la razón al pulpo Paul

El pulpo Paul

El pulpo Paul y su veredicto



Supongo que para nadie es noticia que España se ha proclamado campeona del mundo de fútbol; pero lo que seguro que muy pocos saben son las verdaderas motivaciones que han llevado a «la roja» a luchar con tanto ahínco por la victoria. Y no son otras que no dejar en mal lugar al, ya mundialmente famoso, pulpo Paul.

¿Quién no conoce a este mundialista personaje? Junto con las vuvuzelas han sido los verdaderos protagonistas del Mundial 2010. Tan famoso se ha hecho que ya tiene varios portales en internet y sus propias camisetas, además de su twiiter, su facebook, su tuenti… Por no contar todos los minutos que los medios periodísticos le han dedicado…

Así que la selección española se vió ayer en la obligación de no dejar mal lugar al cefalópodo en lo que será su úlitma predicción. Porque parece ser que el pulpo Paul no vivirá ni para el siguiente europeo y mucho menos para el próximo Mundial.

El pulpogato Ambulancio

El pulpogato Ambulancio adaptandose a su nuevo medio

Desde aquí nuestro más sincero homenaje. Querido Paul, para ser perfecto sólo te faltaba ser gato. Tranquilo, porque sustitutos no te van a faltar. Desde aquí vamos a presentar la candidatura de nuestro querido Ambulancio; es gato, es guapo y tiene iniciativa. Él mismo se ha ofrecido voluntario a suplirte en tu duro trabajo. Lo único es que con un mejillón no es suficiente para él. Necesita de unos cuencos rebosantes de delicioso pienso. Aunque su velocidad en devorar el contenido del cuenco será la mismo en la que tú te comes un mejillón.

Quién sabe, lo mismo asistimos al nacimiento de una nueva estrella mediática: El «pulpogato» Ambulancio.

2 Responses to “Por darle la razón al pulpo Paul”

  1. Ambulancio de Barakaldo dice:

    Hola. Copi!

    Muy chula la foto, muchas gracias! 🙂

    Espero que mis artes adivinatorias me aporten muchas toneladas de pienso acuático.

    Un maullido!!!

    AMBU

  2. lunazeus dice:

    Pues seguro que acierta porque ya sabes Copi, que los gatos somos listisimos.

    Ronroneos.